01/02/2021
UN TATA DE VERDAD.
Él decía, "He rayado a mas de mil ahijados" y en cada ceremonia solo lo acompañaban los mismos dos de siempre, según él, sus prendas eran el mismísimo Nsambi o Lugambe en la tierra...
Lo peor de todo es que sus obras, nsaras o trabajos jamás funcionan o caminan.
No se trata de ser perfectos, somos humanos, sin embargo, un tata debe por lo menos tener una vida correcta y ordenada, cuando los fundamentos caminan bien y las ceremonias están bien hechas, los mismos espíritus ordenan nuestras vidas, nos ayudan a ser mejores seres humanos y eso es lo que hace que los ahijados traigan al munanzo a sus familiares, amigos y personas de confianza, de ese modo, un tata de verdad no pelea ni busca guerra en redes sociales, no intenta ser más que los demás para atraer gente, quizá ni siquiera tenga tiempo de vivir en redes sociales ya que el trabajo en el munanzo no tiene límites. La consigna es darse en cada obra, en cada consulta. Un tata que bebe alcohol frente a sus fundamentos, que ve en cada ahijada una posible conquista, que presume saberlo todo y jamás transmite ningún conocimiento, que cobra por trabajos y no por resultados , que entrega fundamentos de osha o ifa, que presume logros que jamás se demuestran... Es un simple fanático que ve en el palo monte un negocio y en cada ahijado un simple cliente más.
NSASI💀CONGO