01/12/2025
Hay días en los que no me cansa el camino… me cansa el cuerpo.
Uno ve el camión bien parado, la máquina lista pa’ seguir jalando, pero por dentro uno ya viene todo doblado. Entre desveladas, broncas en la casa, cuentas que no perdonan y kilómetros sin final, llega un punto donde el cuerpo se sienta y la mente se rinde.
Muchos piensan que los que andamos en el camino somos fuertes, que nada nos tumba. Pero la neta, también lloramos, también extrañamos, también nos duele cargar más problemas que toneladas.
Aquí sentado, recargado en mi camión, entendí que la carretera no solo te aleja de la familia… también te aleja de ti mismo. Y aunque me levante, prenda el motor y siga rodando, hay batallas que no se libran en la autopista, sino en silencio, cuando nadie ve.
Porque ser trailero no es solo mover carga… es cargar el alma.