04/08/2026
Hoy acabo de ver un asunto que causa indignación total y tristeza ante tantas irregularidades. Y no es un caso aislado; basta ver las noticias para constatar que cada día sufrimos más injusticias. Hoy me topé con el colmo del absurdo legal: una persona que, tras un accidente provocado por un irresponsable, quedó con una discapacidad y siendo la víctima, hoy resulta ser el acusado. Es inaceptable que una persona discapacitada y su familia tengan que estar pagando y sufriendo penalizaciones solo por el hecho de hacer valer sus derechos, pero aquí se defiende ante violaciones y no nos vamos a callar.
Es doloroso ver recintos diseñados para impartir justicia convertidos en espacios donde esta parece estar al alcance únicamente de quien puede comprarla. Como abogados que trabajamos con integridad, nos ponen tantas piedras por hacer ruido ante las anomalías de personas que dentro de los mismos recintos se prestan para entorpecer los procesos y provocar la dilación procesal.
Por eso, hay batallas que no se pelean solo con leyes terrenales, sino acudiendo a Dios, el único Juez Justo. Aquí hay una abogada que lucha con empatía y vocación real por las causas que de verdad importan. Ojalá fuéramos más los que elegimos la verdad sobre la complicidad. ⚖️🙏