17/06/2026
LA TAREA DEL DÍA
SI PUDIERA VIVIR DE NUEVO
Me habría quedado en la cama cuando estaba enfermo, en lugar de pensar que el mundo se derrumbaría si no iba a trabajar ese día.
Habría encendido aquella vela rosa, tallada en forma de flor, antes de que se derritiera guardada en un cajón.
Habría hablado menos y escuchado más.
Hubiera invitado a mis amigos a cenar, aunque la alfombra estuviera manchada o el sofá desteñido.
Habría comido palomitas en la sala “buena” y me habría preocupado mucho menos por la suciedad cuando alguien quisiera encender la chimenea.
Habría escuchado con más atención las historias que mi padre contaba sobre su juventud.
Hubiera compartido más responsabilidades con mi cónyuge. Nunca habría insistido en que las ventanas del automóvil permanecieran cerradas en un día de verano solo porque mi cabello estaba bien peinado.
Hubiera reído y llorado menos frente a la televisión y más contemplando la vida.
Me habría sentado sobre el pasto, aunque la ropa terminara manchada.
Nunca habría comprado algo solo por ser práctico, por ocultar la suciedad o por tener garantía de durar toda la vida.
En lugar de desear que los nueve meses de embarazo pasaran rápido, habría apreciado cada instante y comprendido que la maravilla que crecía dentro de mí era una oportunidad única para participar en el milagro de la vida.
Cuando mis hijos me besaran con fuerza, jamás habría dicho:
—Después. Ahora ve a lavarte las manos para la cena.
Habría más “te amo” y más “lo siento”.
Pero, sobre todo, si tuviera otra oportunidad, aprovecharía cada minuto. Prestaría atención. Viviría intensamente.
Deja de preocuparte por cosas insignificantes. No le des importancia a quien no te aprecia, a quien tiene más que tú o a quien está haciendo qué.
En cambio, agradece y valora las relaciones que tienes con quienes te quieren bien.
La vida no se mide por los años que acumulamos, sino por los momentos que realmente vivimos.
Autor desconocido (adaptación contemporánea inspirada en “If I Had My Life to Live Over”).
Reflexión
La mayoría de las personas no se arrepienten de haber trabajado demasiado poco, sino de haber amado poco, escuchado poco y disfrutado poco. El tiempo tiene una forma silenciosa de enseñarnos que aquello que parecía urgente rara vez era importante, y que lo verdaderamente valioso siempre estuvo frente a nosotros: una conversación, un abrazo, una comida compartida, una tarde cualquiera.
La tarea del día es simple: vive hoy de manera que mañana no tengas que decir “ojalá hubiera…”
✍️ Edgar Rosas
Feliz ombligo de la semana!!!
🌹🌹🌹