10/08/2026
Durante mi niñez se me negó la oportunidad de recibir educación, viví abus*s y violenc*a, encerrada, recibiendo golpes, maltrat*s...y mucho más. Pero eso, quizá se los cuente en otra ocasión.
Hoy vengo a contar la historia de mi emprendimiento y cómo me abrió la puerta a seguir estudiando.
Hace poco más de 6 años, en un momento difícil de mi vida, llegó un perro que apenas podía moverse, de esos peluditos que estaba lleno de rastas (ya era muy viejito). A pesar de mis circunstancias, no pude dejarlo ahí. Lo llevé a casa y aunque no pude pagarle un corte o curaciones, le cortamos con muchísimo cuidado el pelo, ya que debajo tenía heridas su piel.
Recuerdo que le compré una cama de $20, y compré una segunda, la cual cosí y arreglé con encajes para posteriormente venderla. De ahí, surgió la idea de que hiciéramos camas para perritos y vender.
Cuando publiqué las primeras fotos de nuestro diseño de cama Clásica, no podía creer la bendición de que nos llegaran pedidos, de todas las tallas y colores.
Después vinieron los Comederos, Rascadores para gatos y las Casitas con Refrigeración. Todo para sus mascotas.
Este negocio ha sido una de las bendiciones más grandes de mi vida, y siempre estaré eternamente agradecida con Dios y con los clientes que, aunque no lo sepan, han sido parte del camino para seguir estudiando.
Con los años, nunca olvidé que uno de mis más grandes sueños era terminar mis estudios, la secundaria la hice abierta, luego mi preparatoria abierta también, a veces, en medio del trabajo salía corriendo para poder alcanzar a aplicar mis exámenes, así uno a uno hasta que el año pasado terminé esa etapa.
Este año, decidida, hice mi exámen de admisión para la UABC, y estoy muy feliz de contarles que comienzo mis estudios universitarios.
Con esto también me gustaría alentar a los jóvenes que tienen la oportunidad de estudiar. Gocen, disfruten y valoren si sus padres les dan la oportunidad de ir a la escuela, de aprender y vivir esa experiencia. Hagan amigos, rían, lloren también, es válido...pero nunca olviden que en un país como este, estudiar es un PRIVILEGIO.
DISFRUTEN DE SU JUVENTUD sanamente.
Por último, no me queda más que agradecer a todos quienes han estado aquí, gracias, gracias de corazón. Siempre agradecida, a quienes han comprado, recomendado, apoyado en alguna dinámica para sacar fondos y hacer cirugias, quienes me han ayudado con los rescates. GRACIAS.
Con cariño, Damaris Hernández