16/06/2022
Buenos días a todos. este més de Junio, hace tres años que nuestro proyecto en Tánger saltó por los aires. Vivíamos felices, luchábamos por sobrevivir cada día con la esperanza de cumplir nuestras metas de reinserción en la sociedad civil, objetivo principal de ese proyecto. La casa de acogida familiar AL AMAL, el mismo nombre de la casa lo refleja, no perdíamos nunca la esperanza de continuar en una supervivencia digna que procurara a todos los beneficiarios del proyecto, reinsertarse a la sociedad civil como cualquier ciudadano en su su país. El país elegido fue Marruecos y la ciudad, Tánger. El modelo del proyecto de la casa de acogida, era más bien una casa familiar o al menos esa era la filosofía de dicho proyecto. Queríamos crear otro modelo de casa de acogida de menores y jóvenes a los que la vida no les dio la oportunidad de nacer y crecer en la familia adecuada por diversas razones, ya que la vida a veces pone en tesituras muy difíciles a los padres para poder criar a sus hijos, por lo que la sociedad debe y está obligada a responder a esas necesidades prioritarias como el crecer y educarse en un ambiente de seguridad, confianza y lo más importante, en un ambiente de cariño. Si queremos una sociedad justa, culta, con verdaderos valores humanos, debemos comenzar desde que el bebé nace, por dignidad humana a ningún niño debe faltarle lo necesario y cuando digo lo necesario, no solo hago referencia al sustento de la comida que nos mantiene en un estado de salud òptimo, sino que me refiero a la cobertura del cariño, de la educación, de los valores humanos que debe un ser humano tener asegurados por el hecho de nacer. Tambièn es cierto que por desgracia, algún beneficiario no siempre agradece lo que se hace por él, puede ser que la mochila de carencias afectivas lo haga duro y sobre todo desconfiado, de manera que pueden sin duda, morder la mano del que le da de comer, del que lo levanta. Algunos chicos, cuando se vuelven adolescentes, confunden la comodidad con la disciplina, el agradecimiento con la exigencia. A veces, no se dan cuenta del esfuerzo tan grande que supone llevar una gran familia adelante con todo lo que se necesita en el día a día y es entonces, cuando algunos se salen de las normas, de la disciplina de grupo, de los horarios establecidos y se rebelan de mala manera para imponer sus propias normas, normas que nunca serán aceptadas por la normativa en sí del proyecto, para que todo funcione positivamente, por tanto, desgraciadamente, algunos chicos, se convierten en los propios enemigos del proyecto y se venden por un puñado de monedas, creyendo que ese camino será más corto para llegar a su meta soñada, mal soñada, pues nada, pero nada en la vida, se consigue si no es con sacrificio, empeño, disciplina y formación, todo lo demás es falacia pura y algo peor, ignorancia pura y dura. Tuvimos la mala suerte de que un chico expulsado de la casa, despechado, por no conseguir sus objetivos en la casa de hacer lo que le daba la gana, interpuso una denuncia de abuso de menores en nuestra bendita casa, si, digo bendita, porque todo lo que dijo es falso, falso, falso, arriesgó la vida de todos sus compañeros que si aprovecharon la oportunidad que la vida les brindó para crecer con dignidad y el proyecto saltó por los aires, como una bomba de relojería. La prensa, aportó todo su arsenal de guerra contra nosotros para hundirnos, daban veracidad a lo falso y todo ésto sin contrastar nada absolutamente, solo escribir y despellejar por gusto, por ser sensacionalista y confundir a la sociedad civil. Pedían para mí como presidenta, la mayor pena de cárcel posible por cometer ese crimen del que ellos hablaban, salí de Marruecos, como siempre, no sin antes declarar en la comisaría de policía lo que de verdad había ocurrido delante del chico que interpuso la denuncia, el cual, reconoció que todo es una falsedad, por lo que pensé que todo estaba claro, sin embargo, después de ésta declaración tan importante, delante del chico y del supuesto señor que el chico decía que lo había violado en nuestra casa, yo vuelvo a España y a ese señor, lo meten en prisión, ante mi sorpresa, pues todo quedó claro en la comisaría de policía. Una vez en España, dispuesta a volver a Tánger, como siempre, comienza a salir en programas de noticias en todo el país que la presidenta de ésta asociación debe pagar con la cárcel todo el daño que ha hecho a los niños de la casa abusando de ellos. Dios mio, me mataron en vida, yo le luchado toda mi vida contra los malos tratos a los niños y ahora, me acusan a mí de maltratadora de niños. Era espeluznante escucharles hablar y leer los artículos de los periódicos, las barbaridades que decían, me pusieron como jefa de una organización criminal, no me he mu**to porque soy fuerte, pero tuve que acudir a visitar a un psiquiatra y psicólogo, porque yo me iba a volver loca. Estos médicos me ayudaron a sobrellevar ésta desgracia, resaltando siempre mi fortaleza mental. Comprenderán ustedes, que en ningún momento se me recomendó volver al país, en las circunstancias de locura que se estaba llevando el caso y las acusaciones que vertían sobre mi persona, estaba en verdadera situación de peligro.
Han pasado ya tres años, pero debo decir al mundo que ésto ha sido un crimen humano lo que han hecho con el proyecto y con mi persona. Actualmente, lucho con un bufete de abogados en Marruecos y en España, para aclarar ésta desgraciada situación. La justicia es muy lenta, pero llegará el día en que la sociedad comprenda que todo ha sido un gran error, esperando la comprensión de todos, hemos vivido momentos de tanta confusión que no sabíamos como proceder ante tanta aberración. Todo volverá a sus sitio, sobre todo mi honor que ha sido tirado por los suelos, se me ha insultado por facebook hasta la saciedad, es muy difícil entender los comportamientos en circusnstancias tan difíciles en donde hasta tu integridad está en peligro. No quiero vivir con rencor, comprendo a los que hablan mal de mí,. porque no son conocedores de la verdadera situación vivida, los perdono, poco a poco, paso a paso, estamos poniendo las cosas en su sitio, espero no morirme sin antes ver la luz de la verdad y la verdad es que mi casa Al Amal, no es una casa de prostitución infantil, como decían ni yo, que soy la fundadora y la presidenta de la asociación, soy una delincuente en ninguna faceta. He ayudado y amado a esos niños, solo Dios y yo, lo sabemos. Estoy en las manos de Dios, esperando justicia divina y en las manos de mis abogados que están poniendo orden ante tanto desastre. Gracias por leernos, gracias por tanta ayuda recibida, gracias, gracias, gracias. La asociación sigue en pié, pero no así el proyecto de Tánger, pero haremos otros proyectos en otros países, incluida España, en cualquier país del mundo, siempre hay que realizar actos de solidaridad. Amo a Marruecos, amo a Tánger, ni el país ni la ciudad son responsables de algunas almas desalmadas. GRACIAS INFINITAS.
MARIA R. ALMENDDROS. PRESIDENTA Y FUNDADORA DE LA ONG NINGUN NIÑO SIN TECHO.
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