02/10/2024
FELÍZ DÍA DEL NOTARIO ESTIMADOS COLEGAS...
Existen, básicamente, dos clases de Notariado: el Notariado Latino y el Notariado Sajón. Guatemala sigue la primera corriente, donde, el 2 de octubre de cada año, se conmemora el Día del Notario Latino.
A través del curso de la historia siempre ha sido imprescindible la actuación de una persona que por escrito lleve el registro de los acontecimientos más importantes no solo de la historia misma sino de los aspectos relevantes del ser humano. El Notario es, en la actualidad, un profesional del Derecho investido de fe pública, trascendental característica, por cuya virtud el Estado tiene por cierto lo que el Notario manifiesta en sus documentos; más técnicamente: se trata de una presunción de veracidad.
En Guatemala tenemos la bendición de obtener, aparte del título profesional de Abogado, el título profesional de Notario (y el grado académico de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales).
Importante es tener siempre en consideración, tanto para el Notario como para quienes estudian la carrera de Derecho, que el numeral 4 del artículo 2 del Código de Notariado, regula como un requisito habilitante para ejercer el Notariado: "Ser de notoria honradez", así que debe cultivarse siempre tan grande virtud.
Pero ¿cuál es la trascendencia social del Notario? Pues bien, brindar seguridad y certeza jurídica para los otorgantes a través de los documentos que facciona; y ello coadyuva a que el propio Estado de Guatemala cumpla uno de sus deberes: la seguridad, en este caso, seguridad jurídica, tal como lo preceptúa el artículo 2 de la Constitución Política de la República de Guatemala. Recuerdo unos clientes que me preguntaron ¿por qué cuando uno necesita elaborar un contrato forzosamente debe acudir ante un Notario?, ¿por qué uno no puede hacer sus propios contratos? Bueno, el Estado ha delegado en el Notario la fe pública, como se manifestó, esa presunción de veracidad.
Bendita profesión la de ser Notario. Sin embargo, ejercerla no es nada sencillo, pues el Notario debe conocer la ley, asesorar a los otorgantes, darle forma legal a través del documento a la voluntad del requirente y ello implica una preparación al más alto nivel, pues las personas colocan en sus manos su patrimonio, su voluntad, su confianza.
El Notariado, entonces, es una profesión bastante especial para ejercer, se necesita ser precavido, metódico, detallista, pero también confiar en los instintos y poner en práctica siempre los más altos cánones de la ética o sigilo profesional, pues al ostentar fe pública, básicamente los documentos que facciona tienen el poder necesario para hacer el bien o el mal.
Por todo lo anterior es que ostentar el título de Notario constituye, en verdad, un honor.
Me permito saludar y felicitar a mis colegas Notarios, instándolos a ejercer la profesión con sentido de servicio, brindando seguridad y certeza jurídica, lo cual, en definitiva, redundará en beneficio social.
Felicidades en este especial día estimados colegas Notarios.
¡Que vivan los Notarios!