31/10/2015
Carretera Cortada
La alcantarilla me escupió en un eclipse de mayo y me armó de luz y sueños y árboles y belleza y canciones y… versos y palabras… y palabras… para matar adolescencias para matar.
A la gula del dolor elevé templo en mi capital y, cada amanecer, postrado ante ti ¡oh, Saturno! mi cabeza dejaba sangrante en su tribuna trístila.
Y ni aun así te conjuré ¡oh, confusión! ¡oh, alteración de órdenes! orgía de caminos verdaderos de rutas que quizá… serán, y al final del camino siempre un espejo con el que abrir mis muñecas: rubias, sonrientes y robustas.
Salid de mí, celestinas de sinapsis, buscones de dopaminas, monipodios de serotoninas, ¿no veis la calavera? ¿acaso veis signo de tendón, ya?