20/10/2026
Informe sobre contaminación por ozono en 2026: resultados para Cantabria
El calor dispara la contaminación por ozono en Cantabria a su nivel más alto desde 2022
En el verano más tórrido del último siglo y medio, las cuatro intensas y prolongadas olas de calor estivales de 2026 elevan las puntas de ozono a su nivel más alto desde 2022, afectando a la totalidad de la población cántabra.
Ecologistas en Acción pide al Gobierno de Cantabria que informe como es preceptivo a la población del riesgo para su salud durante episodios de elevada contaminación por ozono como los registrados en Torrelavega en julio.
Como cada otoño desde hace una década, Ecologistas en Acción ha publicado su informe anual sobre la contaminación por ozono en España, que analiza los datos recogidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026 en casi 500 estaciones oficiales de medición, entre ellas 8 situadas en Cantabria.
El ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa, sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata por tanto de un contaminante típico de primavera y verano.
Debido a las características climáticas de Cantabria (altas precipitaciones y baja radiación solar) la formación de ozono es moderada, evitando que se alcancen las elevadas concentraciones que tienen lugar en otros territorios. No obstante, desde el punto de vista meteorológico, el año 2026 ha sido muy propicio para la formación y acumulación de ozono, con el verano más tórrido desde hace al menos siglo y medio, incluyendo cuatro olas de calor y numerosos incendios forestales, resultado todo ello del cambio climático global.
Así, durante 2026 los niveles de ozono han sido en Cantabria los más altos desde el año 2022, desbordando en general las concentraciones de los años anteriores y las previas a la pandemia de la COVID-19, con un aumento del 26 % en relación al promedio de las habitualmente escasas superaciones del objetivo legal para la protección de la salud registradas en el periodo 2012-2019.
El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo al cual el aire contaminado por ozono ha vuelto a afectar en 2026 a la totalidad de la población cántabra. Aun así, durante el presente año no se ha identificado población expuesta a niveles superiores al obsoleto objetivo legal vigente, más laxo y evaluado por periodos de tres años consecutivos.
Las estaciones Los Corrales de Buelna y Parque Zapatón en la Comarca de Torrelavega han sufrido en conjunto cuatro superaciones del umbral de información a la población, en el episodio de elevada contaminación del 6 de julio, sin que el Gobierno de Cantabria advirtiera a la población de forma efectiva del riesgo para su salud, como es preceptivo.
La contaminación por ozono debe abordarse como un problema sanitario de primer orden, que causa cada año hasta 100 muertes en Cantabria, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, afectando a niñas y niños, mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades cardiorrespiratorias. Durante el verano de 2026, el Instituto de Salud Carlos III ha estimado en Cantabria un exceso de 165 muertes atribuibles al efecto combinado de las elevadas temperaturas y la mayor exposición asociada a contaminantes como el ozono.
La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema. El Gobierno de Cantabria no ha advertido a la población durante el episodio de julio, más allá de los avisos publicados en su página web con arreglo al inoperante protocolo regional de actuación frente a episodios de 2005, que no contempla medidas para este contaminante, como la limitación del tráfico en episodios.
Por último, las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire por ozono son disminuir el tráfico motorizado, sustituir los disolventes orgánicos por agua, el ahorro energético, ordenar el actual despliegue caótico de las energías renovables, aprobar e implantar el Área de Control de Emisiones acordada en el Atlántico Noreste, penalizar fiscalmente los vehículos diésel y la aviación y una moratoria para las nuevas macrogranjas.
Informe completo y resumen: https://www.ecologistasenaccion.org/378550