20/08/2026
🔴 Nada justifica apropiarse de ayudas que también necesitan otras familias. Pero reducir lo ocurrido es ignorar años de desigualdad, exclusión y ausencia de inversión estatal.
Lo ocurrido debe generar una reflexión más amplia: cuando una comunidad vive durante años entre pobreza, falta de oportunidades, empleo precario y abandono institucional, no basta con aparecer únicamente cuando ocurre una emergencia.
El Estado y el gobierno de turno tienen la obligación de hacer presencia permanente, no solamente con fuerza pública, sino con inversión social, empleo, educación, vivienda, salud, infraestructura y oportunidades reales.
Por supuesto, la necesidad no justifica que una persona tome más ayudas de las que requiere y deje a otra familia sin nada. Pero tampoco podemos analizar estas situaciones desconectándolas de las profundas desigualdades que existen en territorios como Buenaventura.
La verdadera respuesta no puede ser únicamente condenar el comportamiento de algunas personas. También debemos preguntarnos: ¿qué estamos haciendo como sociedad y como Estado para que nadie sienta que debe correr, pelear o acumular porque mañana quizá no tendrá qué comer?
Se necesita solidaridad ciudadana, pero también **más presencia estatal, más inversión y una distribución de las ayudas organizada y equitativa**, priorizando a quienes realmente las necesitan.
Porque cuando unos toman más y otros reciben menos, hay un problema de solidaridad; pero cuando comunidades enteras llevan décadas esperando condiciones dignas, también existe un problema profundo de desigualdad y responsabilidad estatal.