11/05/2026
“La falta de trabajo hoy golpea profundamente a muchas familias de Esquel. Padres y madres viven con incertidumbre cada día, mientras muchos jóvenes comienzan a perder la esperanza por no encontrar oportunidades.
Cuando falta el trabajo, no solo falta el dinero: también se golpea la esperanza, la dignidad y la estabilidad de una familia.
Y aquel que hoy tiene un trabajo, que agradezca a Dios cada día, porque puede llevar el pan a su mesa y sostener a los suyos en medio de tiempos difíciles. Que nunca falte la fe, porque aún en la tormenta, siempre puede abrirse una nueva puerta.”