15/01/2019
¿QUÉ ES LA ETIQUETA DE EFICIENCIA ENERGÉTICA?
La Etiqueta de Eficiencia Energética nos informa acerca del rendimiento y desempeño de productos de uso doméstico y gran consumo eléctrico. Tener en cuenta esta información a la hora de adquirir un artefacto permite elegir aquellos de menor consumo de energía.
En nuestro país desde el año 1999 la ex Secretaría de Industria, Comercio y Minería estableció por medio de la resolución Nº 319/99 la obligatoriedad de la etiqueta de eficiencia energética en artefactos eléctricos de uso doméstico tales como heladeras, lavarropas eléctricos, aires acondicionados y artefactos de iluminación. A su vez, estos productos deben ir acompañados por una ficha informativa que amplíe los puntos de la etiqueta.
Asimismo, la ex Secretaría de Energía ha resuelto que los productos deben ofrecer un valor mínimo de eficiencia energética. Por debajo de esos niveles, está prohibida su comercialización.
La parte superior, constituida por barras horizontales de colores en escalera descendente donde cada “escalón” representa un nivel de eficiencia energética. Mientras más alto en la escalera, más eficiente.
La flecha color negro indica la clase de eficiencia energética del producto.
La parte inferior varía según el tipo de producto y generalmente apunta a su funcionalidad o desempeño (por ejemplo, la cantidad de luz que brinda una lámpara o la capacidad en litros de una heladera).
Los niveles de Eficiencia Energética son siete y se representan mediante letras y colores en una escala que suele ir de la A (color verde) a la G (color rojo).
La A, que es la letra que representa el mayor grado de eficiencia, se subdividió en A+, A++ y A+++.
CONSEJOS PARA UN USO RACIONAL Y EFICIENTE DE LA ENERGÍA
Utiliza lámparas de led o bajo consumo y células fotoeléctricas para controlar la iluminación externa.
Lavá la ropa con la carga completa
Acumulá cierta cantidad de ropa para su planchado para realizar una sola vez la misma acción de encendido y calentamiento de la plancha que lleva consigo un consumo de energía elevado.
Revisá la goma de la puerta de tu heladera y asegurate que esté nivelada para que cierre bien. Si el aire frío se escapa, provoca un gasto de energía innecesario.
Usá el aire acondicionado en 24º y en modo automático. Mantené cerradas puertas y ventanas para evitar filtraciones de aire. Revisá con frecuencia sus filtros.
Apagá los artefactos al retirarte de la habitación.
A la hora de adquirir un artefacto, tomá en cuenta la información técnica sobre su consumo proporcionada por el fabricante y, en caso de corresponder, verificá la etiqueta de eficiencia energética.