30/06/2026
**Los mejores docentes no enseñan materias. Crean recuerdos.**
La semana pasada tuve la suerte de participar de la última clase del cuatrimestre de Felipe Marino.
Era el cierre de una materia.
Pero, en realidad, era mucho más que eso.
Algunos estudiantes presentaban su trabajo final.
Otros, además, estaban cerrando una etapa enorme de sus vidas: se recibían de Licenciados en Administración.
**Mientras los veía, sentí que volvía a vivir algo que creía irrepetible.**
**Volví al aula 101.**
Volví a aquellas clases de José Gallo, donde cada fin de cuatrimestre era una verdadera fiesta. Familias, abrazos, lágrimas... y esa sensación de que la universidad no solo formaba profesionales; también construía historias que uno iba a recordar toda la vida.
Eso mismo volvió a pasar.
Hubo un momento que no llegué a fotografiar.
Felipe le dio la mano a una alumna que acababa de recibirse y la miró a los ojos.
Ya no era un docente hablando con una estudiante.
**Era un colega dándole la bienvenida a otra colega.**
Y después ocurrió algo todavía más hermoso.
Invitó a las familias a ser parte del cierre. En medio de una conversación descubrió que la mamá de una egresada había trabajado con una excompañera suya. Entonces, delante de todos, le transmitió las palabras con las que esa persona todavía la recordaba:
*"Una gran profesional... y una gran persona."*
No había mejor diploma para una madre.
Ni mejor regalo para una hija.
Ese día entendí, una vez más, que algunos docentes enseñan contenidos.
Otros enseñan a vivir una profesión.
Y unos pocos hacen que esos momentos se vuelvan inolvidables.
Gracias, Felipe, por recordarme que la magia del aula... sigue existiendo.
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Las fotos de esa noche les pertenecen a Felipe y, sobre todo, a sus estudiantes. Seguramente ellos compartan ese recuerdo.
Yo elegí acompañar esta historia con imágenes de otro tiempo.
Porque mientras estaba sentado en ese aula...
**sentí que el aula 101 seguía viva.**
A veces las mejores fotografías no son las que sacamos.
**Son las que la memoria revela muchos años después.**