01/08/2026
Detrás de cada departamento impecable hay alguien que trabajó con dedicación para recibir al huésped de la mejor manera.
Hay personas que preparan la cama con sábanas limpias, dejan un rico aroma, acomodan cada detalle y esperan que quien llegue disfrute de un espacio cuidado.
Pero no siempre sucede lo mismo al final de la estadía. A veces encuentran toallas tiradas en el piso, sábanas usadas como si no tuvieran valor, vasos convertidos en ceniceros, colillas por todos lados, basura fuera de los cestos y un lugar completamente desordenado.
No se trata de exigir perfección. Se trata de recordar que detrás de cada alojamiento hay personas que trabajan con esfuerzo y merecen el mismo respeto con el que prepararon ese espacio para recibir a otros.
Cuidar un lugar que no es propio también habla de quiénes somos.