09/03/2020
Por el poder de esta palabra, yo se, señor, que por mi voluntad, mis hijos consagrados te están, y son santos. por esto te encomiendo sus vidas y sus futuros. Someto y sujeto a ti su mente, y suplico que veles por ellos y los ampares.
Consagro y dedico a ti, padre altísimo, la vida de mis hijos. Te ruego que los saques de la situación dónde hoy se encuentran, sácales de los malos caminos. Te ruego que endereces sus veredas y se vuelvan a ti. Enséñales el camino en que deben andar, instrúyelos tú mismo, manifiéstate ante ellos, santificarlos hasta la estatura del varón perfecto, para que te sirvan con amor y obediencia todos los días de sus vidas.
Clamo y suplico la conversión y salvación de, (Di aquí el nombre completo de tu hijo)
Que tú mismo Jesús, por tu gran misericordia y gracia, tomes su mente, su corazón, y liberes su voluntad para que abra sus ojos, para que se convierta de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás, a Dios todo poderoso. para que reciba por la fe en Cristo Jesús, el perdón de los pecados y la herencia entre los santificados.
Venga el verdadero arrepentimiento de sus pecados, para que pueda salir de los malos caminos, de las malas compañías, de los malos consejos, y ande en sendas de justicia. Venga hambre y sed de Dios sobre el, para que pueda amar a dios con todo su corazón.
Dios nuestro, cautiva ahora a mí hijo, cautivarlo, manifiéstate ante el, en el nombre de Jesús.
Bendigo ahora, a (di el nombre completo de tu hijo) Con toda la bendición espiritual, en los lugares de cristo Jesús, y lo ato a la verdad, a la voluntad y a la mente de cristo, y declaro que está en espíritu santo, que vive por el espíritu santo, controlado y guiado por él.
Declaro que ya no satisface los deseos de la carne, que ha crucificado su carne con sus pasiones y deseos. Derribo y destruyo de su mente la fortaleza de rebeldía, incredulidad, falta de temor, y desobediencia a ti padre.
Ríos de agua viva, inunden su ser interior ahora En nombre de Jesús.
Levanto ahora mi clamor y mi voz sobre la vida de todos mis hijos, reclamándolos para cristo, arrebatándolos del fuego, y bendiciéndolos, en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo.
Que nunca les alcance a mis hijos el asalto de satanás, pero que les alcance a todos y a cada uno de ellos, el arrepentimiento, la salvación, el amor y la fe, hambre y sed de dios en nombre de Jesús.
Amén.
Gracias bendito señor Jesús, porque se que tengo ya las peticiones que te he hecho.
Gracias porque mis hijos, están totalmente restaurados y apartados de los malos caminos, así como de los malos amigos.
Muchas gracias señor.
Amén.