15/04/2026
SOBREVIVIÓ A UNA CAÍDA DE 4.500 METROS
En 1999, la paracaidista Joan Murray protagonizó uno de los casos de supervivencia más sorprendentes tras caer desde aproximadamente 4.500 metros cuando fallaron tanto su paracaídas principal como el de reserva.
El impacto contra el suelo ocurrió a gran velocidad, en condiciones que normalmente serían letales, dejándola con heridas críticas y su organismo al límite.
Sin embargo, el lugar donde cayó cambió el desenlace: aterrizó sobre un nido de hormigas de fuego, que la atacaron con cientos de picaduras en cuestión de segundos.
Estas picaduras provocaron una reacción extrema en su cuerpo, generando una descarga masiva de adrenalina que mantuvo su sistema en funcionamiento en un momento crítico.
Contra todo pronóstico, logró sobrevivir, convirtiendo el episodio en uno de los casos más inusuales documentados en situaciones de emergencia.