04/04/2017
Existen diferentes historias y leyenda acerca del origen del paplote o cometa. En la Enciclopedia "El Cielo", 4ª. Edición, Editorial Grijalbo, menciona que el papalote fue inventado alrededor del año 400 antes de Cristo por el griego Arquitas; mientras que otros documentos, indican que lo inventó Han Sin, un general chino quien los utilizó con fines bélicos, los movimientos y los colores de las cometas constituían mensajes que se comunicaban en la distancia entre destacamentos militares.
Los griegos los usaban hace más o menos 2,300 años, como un juego. A pesar de ello, fue en China y Japón en donde los papalotes realmente se perfeccionaron y desde hace años existe la costumbre de hacer volar papalotes. Los chinos los adoptaban en ceremonias de carácter simbólico y religioso; y algunos de esos papalotes eran tan grandes como para levantar a un hombre en el aire.
Los diferentes tipos de papalotes que existían en el pasado, fueron cuidadosamente estudiados y experimentados por el hombre. Leonardo Da Vinci se inspiró en los papalotes para proyectar sus numerosas máquinas volantes; mientras que Benjamín Franklin, en 1752, utilizó un papalote para realizar un importante experimento científico, haciendo elevar un papalote, sostenido por un hilo metálico, durante una tormenta.
La historia narra que Marco Polo en China, antes de realizar un viaje por mar, lanzaba papalotes en los cuales se ataban hombres, si los papalotes volaban bien, entonces eso era un buen signo; pero si los hombres caían al mar, se herían o se mataban, entonces significaba que el viaje sería malo, y por lo tanto era mejor no realizarlo.
Los papalotes fueron evolucionando, tomaron formas diferentes, sobre todo de peces y dragones que son unos de sus símbolos ancestrales.
La palabra papalote (papalotl) es de origen náhuatl y significa mariposa. Es posible que los primeros papalotes llegaran a lo que hoy es México en el siglo XVII, con la comunicación mediante el llamado Galeón del Pacífico, que era la flota para el comercio con Asia.
En México los hay de muy variadas formas, por lo general, casi siempre son geométricas, los más comunes de hacer son los de forma de rombo, pues sólo se necesitan un par de varillas de madera y un trozo de tela o plástico para el cuerpo, un cordón para volarlo y trozos de tela o plástico para la cola. Los más elaborados se usan en competencias donde se evalúan la velocidad, belleza y coordinación (al estilo de los vuelos coordinados de los aviones).
Hoy en día, el papalote mantiene su popularidad entre niños de todas las culturas. Sin embargo, actualmente en México se ha ido perdiendo poco a poco la tradición de hacer y volar este juguete, sobre todo en la zona urbana del país.
FUENTE: CEDART "FRIDA KAHLO"