19/05/2021
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A principios del 2020 la Sociedad Real de Horticultura ( ) del Reino Unido anunció que prohibiría el uso de espuma floral en todos sus eventos a partir del 2021, incluyendo uno de los más conocidos e influyentes a nivel mundial, el Chelsea Flower Show .
La espuma floral, creada en los años 50 y comúnmente conocida como “Oasis”, revolucionó la industria floral al proporcionar una manera fácil de hacer que los arreglos florales fueran más estables y que el proceso de diseño fuera menos laborioso además de proveer un sistema de hidratación eficiente y que fácilmente se podía cortar y adaptar a casi cualquier contenedor. Con la espuma floral, incluso los diseños abstractos más difíciles se volvieron fácilmente realizables.
Hoy en día existe una creciente preocupación por los efectos ambientales del uso de , un plástico no reciclable hecho de fenol, formaldehído y otros carcinógenos que entran en contacto con el medio ambiente cuando la espuma verde se confunde con un producto natural y se desecha al medio ambiente o cuando se vierte por el desagüe agua que contiene partículas de la espuma.
La RHS tomó la decisión de prohibir la espuma floral gracias a un estudio de la Universidad RMIT, la primera en examinar los efectos ambientales de la espuma floral, que concluyó que no solo los organismos marinos y de agua dulce ingieren los restos de microplástico de la espuma floral, sino que también los químicos de las partículas de la espuma que se filtran al agua son más tóxicos para estos organismos que los químicos de otros tipos de plástico.
Los fabricantes están cuestionando estos hallazgos, y la cuestión de si el nivel de químicos presentes en la espuma floral es dañino o insignificante está en debate. Independientemente de eso, existe un creciente consenso de que este producto de desecho plástico no biodegradable de un solo uso contribuye a la creciente crisis de contaminación ambiental.