24/05/2026
"COMO FUNCIONA"
Rara vez hemos visto fracasar a una persona que haya seguido concienzudamente nuestro camino.
Los únicos que no se recuperan son los Individuos que no pueden , o no quieren entregarse de lleno a este sencillo programa, generalmente son hombres y mujeres incapaces, por su propia naturaleza, de ser sinceros con ellos mismos.
Hay seres desventurados como éstos. No son culpables, por lo que parece, han nacido así.
Por su naturaleza, son incapaces de entender y de realizar un modo de vida que exige las más rigurosa sinceridad.
Para éstos, las probalidades de éxito son pocas.
Existen también los que sufren graves transtornos emocionales y mentales, aunque muchos de ellos logran recuperarse si tienen la capacidad de ser sinceros.
Nuestras historias expresan de un modo general cómo éramos, lo que nos aconteció y cómo somos ahora.
Si tú has decidido que quieres lo que nosotros tenemos y estás dispuesto a hacer todo lo que sea necesario para conseguirlo, entonces estás en condiciones de dar ciertos Pasos...................................................
Recuerda que tratamos con el alcohol: astuto, desconcertante y poderoso. Sin ayuda resulta demasiado para nosotros...
.. He aquí los pasos que dimos y que se sugieren como programa de recuperación:
1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvemos el sano juicio.
3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.
4. Sin temor, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.
6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.
7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.
9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible, el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.
10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
11. Buscamos, a través de la oración y la meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplida.
12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otros alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
(Alcohólicos Anónimos, Quinto Capítulo, p.58)