12/08/2026
Las organizaciones no solo pierden talento por falta de oportunidades. También pueden perderlo cuando toleran comportamientos que afectan al equipo.
Cuando una conducta que impacta negativamente el ambiente laboral se vuelve recurrente y no se gestiona, el mensaje que recibe el resto del equipo puede ser contraproducente.
Los colaboradores que mantienen un alto nivel de compromiso también observan cómo la organización responde ante estas situaciones.
Por eso, gestionar personas no es únicamente contratar, capacitar o desarrollar talento. También implica tomar decisiones oportunas para proteger la cultura, el desempeño y el bienestar del equipo.
Una cultura organizacional saludable requiere respeto, comunicación y liderazgo.
Porque al final, retener talento también significa cuidar el entorno en el que ese talento decide permanecer.
¿Qué impacto crees que tiene la tolerancia de conductas negativas en la retención del talento?
TalentoHumano